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Arquinétpolis

Tipos de suelo.

Muy buenas amigos, este artículo pretende ser una continuación del post de hace un par de días en el que se habló de mecánica de suelos. Pues bien, en este artículo veremos los diferentes tipos de suelo que existen así como el posible comportamiento de las cimentaciones o estructuras en cada uno de ellos, la información aquí expuesta es totalmente ilustrativa y genérica y es para tener un criterio a grandes rasgos del comportamiento de las estructuras, desde luego que siempre para cada caso en particular será necesario un estudio específico de mecánica de suelos.

Suelos arenosos

Los suelos formados por arenas medias y gruesas tienen una granulometría favorable para sustentar estructuras con cierta resistencia, este tipo de suelo es muy estable dado a que resiste bien a los cambios de humedad y temperatura. En cuestión de cimentación son recomendables en este tipo de suelos la cimentaciones en losa ya que las puede soportar fácilmente, sin embargo el principal factor en contra que tienen los suelos arenosos es que son muy propensos a la erosión y eso representa un problema grave en la cimentación y estructura de un edificio. En el caso de las arenas finas el punto en contra es que son muy susceptibles de sufrir cambios importantes con los movimientos sísmicos, ya que por su granulometría tienden a densificarse produciendo efectos y daños en las cimentaciones. En todo caso lo más recomendable en los suelos arenosos son las cimentaciones profundas, ya que a mayor profundidad nos ofrecen mayor capacidad de carga y por lo tanto mayor resistencia.

Suelos arcillosos

Los suelos arcillosos suelen hincharse cuando se exponen a la humedad y se contraen cuando la humedad del suelo disminuye, esto representa un problema para las cimentaciones desplantadas en este tipo de suelo, ya que el suelo buscará separarse de la estructura al expandirse. Este fenómenos en los suelos arcillosos es conocido como «arcillas expansivas» entre otros términos. Por lo regular los suelos arcillosos tienen una zona activa de alrededor de 6 metros, así que se recomiendan cimentaciones profundas ya que se encuentra mayor estabilidad a mayor profundidad. La arcilla es dura cuando tiene poca humedad, al tener humedad se torna plástica y moldeable modificando con ello su consistencia, por lo tanto en este tipo de suelos la humedad y el clima del lugar son bastante importantes a la hora de determinar o elegir algún tipo de cimentación.

Una forma de clasificar las cimentaciones por la dureza del suelo podría ser la siguiente:

  • Para suelos blandos: Losas de cimentación o pilotes.
  • Para suelos semi-blandos o duros: Zapatas aisladas o corridas.

Como se los dije al principio del post, esta información es únicamente ilustrativa y pretende solamente ser de interés para formarse un criterio general con respecto a estos tipos de suelo y sus cimentaciones. Repito, es necesario realizar estudio de mecánica de suelos para determinar con exactitud el tipo de suelo de su futura obra o proyecto para que en base a ello se pueda recomendar el tipo de cimentación y estructura que mejor se adapte al terreno. Hasta aquí esta primer entrada del día esperando que haya sido de su agrado, los invito a que se sumen a la comunidad del blog en Facebook y nos leemos en próximas entradas, saludos a todos.

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