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Contratos de Obra.

¡Muy buena noche de Jueves amigos! Hoy en el segundo artículo del blog hablaremos de un tema de suma importancia para todos los que de alguna u otra manera estamos relacionados con el mundo de la construcción y es: El contrato de obra. A veces por desgracia es lo último en lo que se piensa cuando se consigue una obra y si no ponemos la debida atención a ello podemos tener desagradables consecuencias y problemas contractuales. A continuación vamos a ver las principales modalidades de contratos de obra que se presentan generalmente, cada una de ellas tiene sus riesgos y sus beneficios así como también sus desventajas.

Contrato por costo global.

Un contrato de costo o suma global es un acuerdo por una suma fija acordada entre el constructor y el cliente. El contratista se compromete a completar el trabajo por un precio fijo y el dueño del proyecto se compromete a pagar al constructor este precio global. El precio refleja el coste de la construcción, la compra de materiales y la utilidad o ganancia del constructor. En este tipo de contrato las ventajas son que el propietario adquiere un riesgo mínimo, el costo se anticipa y el constructor puede obtener más beneficios si necesita menos mano de obra y materiales para completar el proyecto. En este caso la desventaja radica en que el constructor conlleva el riesgo si subestima el costo del proyecto y este se eleva. Además, los cambios e inconvenientes en el alcance de un proyecto pueden ser costosos y en muchos de los casos las quejas de los dueños o clientes radican en la baja calidad de los materiales para ahorrar costes.

Contrato por tiempo y materiales.

Este tipo de contratos no son muy comunes que digamos pero un contrato por tiempo y materiales es un acuerdo donde el propietario se compromete a pagar al constructor por día de trabajo, además de los materiales. La ventaja para el constructor es que él no tiene que anticipar el costo de la construcción de la obra como en un contrato de suma global, y la ventaja para el propietario es que pagará por el tiempo real y por día trabajado.

Contrato por Precios Unitarios.

Este tipo de contrato es uno de los más usados por los constructores, este contrato se basa en un presupuesto integrado debidamente por sus respectivas partidas, y en donde los precios unitarios son el producto de un cálculo realizado donde intervienen factores como (mano de obra, materiales, costos directos e indirectos, etc.) y el monto total de la obra es la sumatoria de los subtotales de cada partida. En este presupuesto se describen los trabajos a ejecutar así como su unidad de medida, a cada uno de estos trabajos el constructor asignará el precio que costaría su ejecución. En este tipo de contrato el constructor recibirá el pago del monto adeudado luego de multiplicar la cantidad de obra ejecutada medida por el precio unitario de la partida correspondiente, en el caso de los anticipos éstos pueden acordarse y plasmarse también en el contrato.

Contrato de obra a precio alzado.

Este tipo de contrato es otro de los más comunes que se utilizan en el mundo de la construcción, en este caso el constructor y el propietario acuerdan un precio que se ha fijado por adelantado, este precio no podrá variar en caso de un alza en el precio de los materiales o mano de obra. En algunos casos el precio se puede modificar en caso de que existan modificaciones en el proyecto que lo ameriten, y el precio se fija en base a un proyecto previamente elaborado.

Contrato de obra por Administración.

En este tipo de contrato el constructor ejecuta la obra y adquiere los materiales necesarios para la ejecución de los trabajos (bajo previo consentimiento del propietario) y el mismo se encarga de pagar el coste de los materiales así como de la mano de obra, mientras que al constructor se le otorga una remuneración previamente acordada. Bajo este tipo de contrato el propietario tiene un mayor control de la obra, ya que el directamente está al pendiente de todos los gastos mientras que el constructor recibe una utilidad fija pero libre de riesgos.

Pues bien amigos, como pueden ver el contrato de obra es una parte vital e importante para poder ejecutarla, muchas veces nuestras ganancias o utilidades dependen de la elección del tipo de contrato y como lo dijimos al principio, hay que poner muchísima atención en todas y cada una de las cláusulas del contrato. Más vale pasar un par de horas revisando el contrato, que un par de horas conversando con un abogado. ¿Has ejecutado alguna obra? ¿bajo qué tipo de contrato? cuéntanos tu experiencia en la sección de comentarios de este artículo o en nuestra fan page. Por lo pronto hasta aquí este segundo artículo esperando que haya sido de su agrado, los invito como siempre a que se sumen a la comunidad del blog en redes sociales, nos seguimos leyendo el día de mañana y les mando un afectuoso saludo.

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